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A levante del puerto del Pico se alza la áspera sierra de Villarejo, espinazo de poco más de dos mil metros de altitud que muere en el puerto de Serranillos. Es una sierra asimétrica, con suave relieve por el norte y grandes desniveles por el sur. Es esta cara meridional la que nos ofrece terreno donde escalar, en el Torozo y la pared de la Albujea, áreas situadas junto al puerto del Pico, y en los Riscos de Villarejo, objeto de esta guía, conjunto de agujas que se intentan esconder en un vallecito anejo al puerto de Serranillos.
El tipo de roca es granito denominado “pata de cabra”, común en toda la sierra de Gredos. El nombre hace alusión a los grandes cristales de feldespato ortosa que, debido a su mayor resistencia a la erosión que el resto de minerales, sobresalen del resto dando a la superficie cierto relieve. El granito de Villarejo es peculiar y más rico en formas que el de los Galayos, como podemos comprobar en las “bañeras” de muchas vías de la Torre de Villarejo y en la abundancia de formas redondeadas.
Los Riscos de Villarejo nos ofrecen 16.500 m de escalada, repartidos en 168 vías (más 6 variantes y 8 en proyecto), con una dificultad máxima de 7c. La longitud de las vías varía desde 15 hasta 200 m, con una orientación de las paredes predominante SO, aunque no faltan las paredes orientadas al NO y al S.
En su mayor parte (65%) son vías de auto-protección, etiquetadas en la guía como CLÁSICA. Un 23% son vías de SEMI-DEPORTIVA, en las que se alternan los seguros fijos y los de auto-protección (25 vías) o VARIADAS, con tramos de clásica y tramos de semi-deportiva (16 vías). De DEPORTIVA hay 15 vías. En cualquier caso, todos los muros en los que no es posible auto asegurarse se encuentran equipados con spit o parabolt (algunos inoxidables). Sin embargo, hay que advertir que la distancia entre seguros es superior a la típica de vías de deportiva, por lo que es necesario ir siempre con margen suficiente en el grado de las vías que realicemos.
Casi todas las reuniones se encuentran equipadas, generalmente con dos cáncamos montados sobre parabolt. Esta información se añade a la descripción de todas las vías.
Para la mayor parte de las vías es necesario usar cuerda doble, de al menos 50 m, un juego completo de friends y microfriends, unas 12 cintas exprés (medias o largas, sobre todo) y casco. Son frecuentes las fisuras con lados no paralelos en las que podemos emplazar friends asimétricos. Los fisureros también los podemos usar a discreción. Excepto en vías de muro o placa, es aconsejable el uso de guantes de escalada para fisuras. También es aconsejable llevar un cepillo mediano, sobre todo en vías poco repetidas. Con tiempo caluroso es muy conveniente llevar agua a la pared durante la escalada de vías de varios largos; el resto del año no está de más llevar ropa de abrigo, por si empeora el tiempo en medio de una vía.
Hay muchos largos en vías de clásica con un trazado sinuoso, en los que debemos realizar un mosquetoneado alterno de la cuerda si queremos que éstas corran bien durante todo el largo. No está de más recordar que, con cuerda doble, se deben mosquetonear con ambas cuerdas el primer o dos primeros seguros, usar el mosquetoneado alterno en el resto de seguros hasta la mitad del largo, y mosquetonear ambas cuerdas a la vez en el resto (a no ser que el trazado obligue a usar el alterno).
Aunque en las vías de clásica la mayor parte de las reuniones están equipadas, animamos a los escaladores más puristas a montar sus propias reuniones; usaríamos estas reuniones solo en caso de retirada.
En Villarejo hay aún mucho terreno por explorar y abrir, por lo que pedimos a los aperturistas que en sus líneas se respeten al menos estas consideraciones, que han marcado la tónica general de las aperturas en los riscos:
También durante la práctica de la escalada podemos seguir ciertas pautas o consideraciones éticas:
No hay fuentes en toda la zona. El agua de los arroyos se puede beber solo como último recurso. La fuente más cercana es la de “Los Morenos”, a 900 m de la zona de aparcamiento, carretera arriba (coordenadas zona 30, X 334136 Y 4463869). Tenemos otra exactamente a 3 km carretera abajo, esta con pilón (coordenadas zona 30, X 334676 Y 4462601). Y otra más, esta de pastores, un poco más arriba (coordenadas zona 30, X 335114 Y 4463103). Todas estas fuentes carecen de cualquier garantía sanitaria.
En caso de emergencia deberemos llamar a cualquiera de estos números de teléfono:
El Centro de Salud más cercano es el de Mombeltrán, en la calle José Manuel Fernández Santiago s/n, tel.: 920 386 058. Está a 20 km del aparcamiento de los riscos (unos 25 minutos).
En Mombeltrán también hay un cuartel de la Guardia Civil, en la calle Mayor nº 62, tel. 920 386 010. Está a 20 km del aparcamiento de los riscos (unos 25 minutos).
Los Riscos de Villarejo se encuentran dentro del espacio protegido del Parque Regional de la Sierra de Gredos, declarado en 1996 para asegurar la protección de los paisajes de erosión glaciar y periglaciar (lagunas, circos, gargantas, cuchillares, riscos, galayos y depósitos morrénicos), su fauna autóctona (la cabra montés, la salamandra del Almanzor…) y su flora (más de 1.200 especies, con 14 de ellas exclusivas de Gredos). Aún no se ha aprobado el Plan Rector de Uso y Gestión del parque, por lo que la escalada no está regulada y solo se está sujeto a unas consideraciones muy generales incluidas en el Plan de Ordenación de los Recursos Generales:
Sección Tercera. Sobre el Uso Público
Art. 19.- Directrices Generales 1. Se protegerán los recursos naturales del Espacio Natural frente a las actividades de uso público del mismo, ordenándolas, reduciendo las fuentes de impacto y eliminando aquéllas incompatibles con la gestión de un espacio protegido.
Los riscos se encuentran en el término municipal de Villarejo del Valle (Ávila), en el extremo oriental de la sierra de Villarejo, limitada por los puertos del Pico, al oeste, y de Serranillos, al este. El acceso se realiza por la carretera del puerto de Serranillos (AV-913), desde San Esteban del Valle o desde Serranillos.
El camino más habitual para llegar a los riscos se inicia en la última curva cerrada de la carretera del puerto de Serranillos (AV-913) desde San Esteban del Valle (coordenadas: zona 30, X 333540 Y 4463383, siempre datum ED50). La curva está a 14,4 km de San Esteban del Valle (15 a 20 min en coche) y a 1,4 km del puerto de Serranillos. No hay aparcamiento acondicionado; deberemos aparcar en la cuneta con cuidado de no invadir la calzada (hay espacio para 6 a 10 vehículos).
Temperaturas: la cercana estación del puerto del Pico nos sirve para darnos una idea de las temperaturas que podemos encontrar en Villarejo, con la salvedad de que el puerto siempre es uno o dos grados más fresco que la zona de los Riscos.
En verano se debe tener precaución con las cada vez más frecuentes olas de calor, con temperaturas máximas que hacen inviable cualquier actividad deportiva, a excepción de las paredes orientadas al Norte (el lado oscuro del Risco Gordo y La Almena, por ejemplo). En invierno, aunque la temperatura del aire sea muy baja, y si el viento está en calma, es posible escalar cómodamente en paredes orientadas al mediodía.
Precipitaciones: los meses más lluviosos son noviembre, octubre, enero y diciembre, en ese orden. Los menos lluviosos son los cuatro meses de verano, de julio a septiembre.
Se puede consultar la previsión meteorológica para los próximos días en la web de la Agencia Estatal de Meteorología (www.aemet.es), para Villarejo o San Esteban del Valle (Predicción – Localidades) y para la sierra de Gredos (Predicción – Montaña).
Conviene completar la información de “Localidades” con la probabilidad de precipitación (“Prob. precipitación”), pues la primera nos informa de si lloverá y la segunda de cuánto lo hará. Para saber si las paredes estarán secas cuando el tiempo es variable podemos consultar las imágenes de radar, que muestran las zonas donde ha llovido en las últimas horas (Observación – Radar) o los datos de la estación automática del puerto del Pico.
La acampada libre está prohibida en la sierra de Gredos y en los términos municipales cercanos a los riscos. Se permite el vivac (pernocta al raso, sin tienda de campaña), para lo cual el mejor sitio en los riscos es al pie de la Torre de Villarejo, en la vira que da paso a las agujas del NO.
En el Barranco de las Cinco Villas tenemos un camping con bungalows (Prados Abiertos, a 3’5 km de Mombeltrán en la ctra. N-502 p.k. 72, tel. 610 254 040 y 920 386 061) y una amplia oferta de alojamientos de turismo rural con todo el abanico de calidades y precios.
Está permitido el acceso con perro a los riscos, pero es obligatorio que permanezcan atados en todo momento.
En el Barranco de las Cinco Villas tenemos una amplia oferta de rutas de senderismo, que se puede consultar en la web de turismo (www.sendascincovillas.eu), entre las que cabe destacar:
La sierra de Gredos es prolija en charcas (algunas casi piscinas) naturales. En el Barranco tenemos dos buenas charcas:
En Cuevas está la piscina natural El Pontón, algo menos preparada que las dos anteriores. Buenas piscinas o charcas son también la piscina natural de Arenas de San Pedro, la piscina natural de El Arenal, el charco de Pelayos (Arenas de San Pedro), el Charco Verde (Guisando), el Charco de la Tinaja (en el río Arbillas, junto a Poyales del Hoyo) y por supuesto las charcas de Valdeascas (Navarredonda de Gredos). Estas últimas están a 7 minutos en coche de Navarredonda más unos 10-12 minutos a pie. Son buena opción para los días de verano más calurosos, pues la vertiente norte de la sierra es varios grados más fresca que la sur.
La estrella indiscutible de la fauna local es la cabra montés (Capra pyrenaica ssp. victoriae), habitante de paredes casi verticales. Podemos encontrar sus defecaciones a lo largo de toda la “cicatriz” de la Torre de Villarejo, evidenciando su capacidad para moverse con soltura por donde nosotros pasamos encordados.
A principios de siglo la población de monteses de Gredos estuvo a punto de extinguirse, debido a la presión de los cazadores. A partir de la declaración del Coto nacional de caza la población se recuperó y aumentó hasta los niveles actuales, rozando la sobre-población. Es posible que en el futuro la vuelta a Gredos del lobo restaure el equilibrio ecológico natural a esta especie.
En las paredes rocosas situadas al oeste de los riscos anida periódicamente una pareja de águila real, por lo que no debemos escalar en la zona (Canal y Aguja de la Atalaya) en los meses críticos, de enero a abril. También es frecuente ver al halcón peregrino volando sobre las agujas situadas en la canal de los Morenos, pues tiene un nido en la parte derecha de las paredes de la Punta Amparo. Por tanto, no debemos escalar cerca del nido en la época de cría, de enero a abril.
Mucho más fácil de ver es el buitre leonado, planeador de gran tamaño que aprovecha las térmicas que se producen en toda la cara sur de la sierra de Villarejo. Esporádicamente podemos ver también algún buitre negro, planeando junto a los leonados.
En lo que a flora se refiere, la planta más representativa es el piorno, del cual hay varias especies en Gredos y son el piorno negro (Cytisus striatus) y el piorno serrano (C. oromediterraneus) los más comunes en los riscos de Villarejo. El primero es abundante en las laderas a media altura, aproximadamente hasta la altitud de los riscos. Se distingue muy bien, en época de fructificación, por sus vainas hinchadas y recubiertas de abundante pelo blanquecino.
El piorno serrano domina la parte alta de las laderas, hasta donde el suelo le permite instalarse. Se reconoce bien por su forma rechoncha, de media esfera (como si tuviera “el pelo” bien cortado) y sus fuertes ramas. Ambas especies de piorno tienen flores amarillas.
En los primeros metros del camino es frecuente el cantueso (Lavandula stoechas ssp. pedunculata), un tipo de lavanda. También es común la manzanilla de Gredos (Santolina oblongifolia), endemismo gredense con una floración espectacular. Una matita rastrera muy común junto al camino es Thymus zygis, un tomillo común de la sierra, con un aroma muy agradable cuando frotas sus hojas.
Formando pastizales allí donde hay algo de suelo aparece el “cerrillo” (Festuca elegans), reconocible por los grandes cepellones de hojas basales y la punta de sus hojas, retorcida en curvas perfectas. En laderas secas las hierbas más frecuentes son, sin embargo, las “cosquillitas” (Agrostis truncatula) y otras Festuca (como F. iberica). Muy llamativa por sus grandes flores rosadas es la “peónia” (Paeonia officinalis), muy abundante en las canales de todos los riscos; y abundante pero menos conspicua, también en las canales, es Vincetoximum nigrum.
En las fisuras de las paredes podemos ver el enebro rastrero (Juniperus communis ssp. nana), el brezo blanco (Erica arborea) o incluso encinas. Creciendo en oquedades húmedas podemos ver el endémico Antirrhinum grosii (un tipo de “boca de dragón”) y el curioso helecho Asplenium septentrionale.
En el fondo de las canales con sombra y humedad crecen comunidades de megaforbios, literalmente “plantas de hojas grandes”, sobre todo con vedegambre (Veratrum album); en la Canal Ancha aparecen también, junto al vedegambre, comunidades de aguileña (Aquilegia vulgaris).
Sucedió a mediados de los setenta. Por aquellas fechas gran parte de los escaladores de la época concentraban sus visitas a la sierra de Gredos en Los Galayos y, aunque estas otras zonas eran visibles desde la carretera, muy pocos las visitaban.
La primera incursión con un objetivo claro de apertura data de la primavera de 1976, cuando Ángel Rituerto y Juan Andrés Feliú escalan la modesta torre adosada al zócalo de la torre de Villarejo, corta pared situada por debajo de la Torre de Villarejo y el vivac de su base. Después de la ascensión dan nombre a este gendarme: Punta Primavera. Un mes más tarde se abriría una ruta de mucha más identidad y porte, Mari Paz, en la cara NO del Risco Gordo, hoy la vía mas clásica de la pared y detonante del inicio de la escalada en esta zona. Es curioso que sus primeros ascensionistas, Santiago Pino, Luis Martín, Carlos Avellano y Javier Avellano, dieran al Risco Gordo la denominación de Falso Torozo.
En el verano de 1977 Daniel Guirles me entrega tres croquis de vías nuevas en la sierra de Gredos, uno de los cuales era el de la mencionada vía Mari Paz, con lo que aquel verano esta ruta pasó a ser uno de nuestros objetivos. Debido a que en la reseña se marcaba como pueblo de partida Santa Cruz en vez de San Esteban del Valle, y a que llegamos a la zona de noche, tomamos una pista forestal equivocada, teniendo que pasar noche allí en el monte. A la mañana siguiente, al no encontrar la referencia del vivero de El Sidrillo, que era donde antes comenzaba el camino de aproximación, continuamos por nuestra pista hasta salir a una carretera, cerca del puerto de Pedro Bernardo. Desde allí por fin vimos, por primera vez y a mucha distancia, estas hermosas paredes.
Desde el vivero de El Sidrillo, ahora sí, comenzamos la aproximación de una hora de marcha hasta la base de la pared, pero como ya era algo tarde nos decidimos por escalar un llamativo espolón de una aguja cercana. Ese día terminamos abriendo la vía Oeste de la Aguja de las Cuatro Puntas (17 de julio de 1977). Le dimos ese nombre porque la cumbre tenía cuatro puntas en forma de dedos, sin saber el nombre que le daban los guardas de las monteses, Risco de las Ventanas. Un gran desprendimiento producido hace unos pocos años acabó con el puente de roca natural que formaba las ventanas, desapareciendo también una de las cumbres de la aguja.
Al día siguiente de esta apertura iniciamos la vía Francisco Galán a la Torre de Villarejo, que terminaríamos en la primavera del 79. En septiembre de ese año hacen su aparición por la zona Francisco Aguado y Juan Lupión, que abren la que sería la quinta vía de la zona, Coney Island, en la Torre de Villarejo. En febrero de 1980 se abre una de las grandes clásicas de la escuela, Esteban Altieri, por Guillermo Mateos, Ramón Ladra, Félix de Pablos, Francisco Murcia y Gabriel Martín, dedicada a la memoria de uno de los escaladores sepultados por un alud en la apretura de Los Galayos.
En el año 81 y tras comentarle a Daniel Guirles las posibilidades de la zona, este visita la zona con Manolo Marchal y los hermanos de la Fuente, inaugurando dos rutas históricas y grandes clásicas de esta escuela, Guirles-Marchal, en la Torre de Villarejo, y la Vía del Señor Assas al Risco Gordo, esta última en homenaje al padre de Rodolfo Assas, un escalador puntero de Madrid de mediados de los setenta.
A partir de este momento comienza la época de oro de Villarejo, con la apertura de vías cada vez más difíciles y audaces: la del Mille y Pólvora en los dedos, en la Torre de Villarejo, Necromancia, Musgomorfosis y la excepcional Rafael Montiel, en la cara NO del Risco Gordo, a cargo de Joaquín Colorado, Miguel Castilla y Gabriel Martín.
En septiembre de 1985 se finaliza Cómo me gustan las uñas de tus pies, una espectacular y bonita ruta donde las haya, pistoletazo de salida para lo que a partir de entonces comenzaría a abrirse en la zona. Acabando la década de los ochenta hay ya más de 50 vías en la escuela y se empieza a abrir de forma sistemática en todas las agujas y paredes.
En los últimos años hemos comenzado a abrir vías en todas las paredes con orientación Norte, en especial en lo que hemos llamado El lado oscuro: el fabuloso Pilar Norte del Risco Gordo y la vecina Aguja de las Canales, quedando un repóquer de rutas de alta calidad y con ambiente de gran pared. Son recorridos muy exigentes y solo para el verano, ya que en esta parte nunca da el sol.
También se han abierto rutas en riscos y paredes que no contaban con ningún trazado, como la Torre de San Esteban, la pared de Los Morenos, El Castillo y La Almena, hasta alcanzar las 168 vías existentes en la actualidad, con un total de 16.500 metros de recorrido.
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